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Una iniciativa de US$2.5 millones impulsada por Fundación Puntacana y Parley Dominicana busca transformar la forma en que se gestionan los residuos en el principal destino turístico del Caribe, apostando por la economía circular, la innovación tecnológica y la participación de comunidades, empresas y hoteles.

PUNTA CANA. Cada día, miles de turistas llegan a Punta Cana buscando playas de aguas cristalinas, hoteles de primer nivel y experiencias inolvidables. Lo que pocos ven es lo que ocurre después de cada desayuno servido, cada botella consumida junto a una piscina o cada empaque descartado tras una jornada de vacaciones.

Detrás del crecimiento sostenido del principal destino turístico de República Dominicana existe un desafío silencioso: la gestión de los residuos.

Mientras más de cinco millones de visitantes ingresan cada año a Punta Cana —equivalente a más del 61% de todos los turistas que recibe el país—, la generación de residuos continúa aumentando en una nación que produce más de 13,500 toneladas de desechos sólidos al día, de las cuales menos del 3% logra reincorporarse a procesos de economía circular.

En ese contexto nace Puntacana Circular, una iniciativa liderada por Fundación Puntacana y Parley Dominicana que busca demostrar que aquello que hoy se considera basura puede transformarse en una oportunidad económica, ambiental y social.

La propuesta contempla una inversión de US$2.5 millones y será ejecutada durante los próximos tres años con el respaldo del Caribbean Biodiversity Fund (CBF), a través de la Facilidad Advancing Circular Economy (ACE), además del cofinanciamiento del Gobierno de Alemania mediante GIZ y KfW.

La meta es ambiciosa: construir un modelo integral capaz de cambiar la forma en que se gestionan los residuos en Punta Cana-Verón y convertirlo en una referencia para otros destinos turísticos del Caribe.

Uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la región es que una gran cantidad de residuos llega mezclada al relleno sanitario. Cuando esto ocurre, materiales que podrían ser recuperados y reutilizados pierden valor y terminan enterrados junto al resto de los desechos.

Para Jake Kheel, vicepresidente de Fundación Puntacana, el desafío no está en la recolección.

Punta Cana no tiene un problema de recolección; el reto está en consolidar un sistema integral que conecte todos los actores de la cadena de valor. Cuando los residuos se mezclan desde el origen, se pierde la oportunidad de recuperar materiales y generar valor”, explicó.

La iniciativa apuesta precisamente por intervenir en ese punto crítico: la separación desde el origen.

La estrategia contempla la instalación de 13 puntos de recolección selectiva en hoteles, residenciales, centros educativos y espacios estratégicos como el Aeropuerto Internacional de Punta Cana y BlueMall Punta Cana. A ello se sumarán tres centros de acopio, 100 recipientes diferenciados y programas de capacitación para más de 500 colaboradores del sector turístico.

Pero la visión va mucho más allá del reciclaje tradicional.

Uno de los pilares del proyecto será el fortalecimiento del Centro de Valorización del Este (CENVAREE), incorporando nuevas tecnologías que permitan aumentar la capacidad de recuperación y procesamiento de materiales.

Sin embargo, el componente más innovador apunta a resolver un problema que afecta a prácticamente todos los sistemas de reciclaje del mundo: los residuos que nadie sabe cómo aprovechar.

Se trata de plásticos pequeños, envoltorios flexibles, empaques multicapa y materiales compuestos, elementos que generalmente terminan en vertederos por no tener valor comercial o una solución tecnológica viable.

Para enfrentar este desafío, el proyecto creará el Acelerador de Soluciones Sostenibles en Puntacana, una plataforma destinada a evaluar tecnologías emergentes como combustible derivado de residuos (RDF), bloques de construcción elaborados con plástico reciclado, procesos de pirólisis y sistemas de gasificación.

La aspiración es desarrollar la primera solución escalable de este tipo en República Dominicana.

Más allá de la infraestructura y la tecnología, Puntacana Circular busca involucrar a toda la comunidad.

Durante su implementación, el proyecto espera movilizar a 3,000 personas en jornadas de limpieza costera y marina, recuperar 2,000 toneladas de materiales reciclables y evitar la generación de al menos 125 toneladas de residuos.

La iniciativa también refuerza el trabajo que tanto Fundación Puntacana como Parley Dominicana han desarrollado durante años en materia de conservación ambiental.

Desde 1994, Fundación Puntacana ha liderado proyectos de restauración de arrecifes de coral, protección de especies marinas y educación ambiental, mientras que Parley Dominicana ha impulsado desde 2018 programas enfocados en combatir la contaminación plástica marina mediante acciones de limpieza, educación y desarrollo de soluciones basadas en la economía circular.

La visión compartida es clara: demostrar que la sostenibilidad no es solo una necesidad ambiental, sino también una oportunidad para construir destinos turísticos más resilientes y competitivos.

Porque en Punta Cana, la verdadera transformación podría comenzar justamente donde termina la vida útil de aquello que hoy llamamos basura.

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