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Con apenas 35 años, un fuerte dominio de las redes sociales y un discurso centrado en la inmigración, la identidad nacional y el rechazo a las élites políticas, Ulrich Siegmund se convirtió en el rostro de la victoria más importante alcanzada por la ultraderecha alemana desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

BERLÍN.– Ulrich Siegmund es el dirigente que podría llevar por primera vez al partido Alternativa para Alemania, AfD, al control de un gobierno regional, un escenario considerado impensable hace pocos años y que ahora comienza a modificar el mapa político de la principal economía europea.

Siegmund encabezó a la AfD en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, celebradas el 6 de septiembre de 2026. Antes de la votación, los sondeos le otorgaban entre un 40 % y un 41 %, prácticamente el doble del respaldo proyectado para la Unión Demócrata Cristiana, CDU.

El resultado fue todavía más contundente: la AfD obtuvo un 43,8 % de los votos y 39 de los 83 escaños del Parlamento regional. Quedó a solo tres diputados de alcanzar la mayoría absoluta necesaria para gobernar sin aliados.

La CDU, que había dominado durante años la política de Sajonia-Anhalt, cayó hasta aproximadamente un 17 %, confirmando el desplazamiento del electorado conservador hacia posiciones más radicales.

¿Quién es Ulrich Siegmund?

Nacido el 25 de octubre de 1990 en Havelberg, en el estado de Sajonia-Anhalt, Siegmund tiene formación en administración de empresas y psicología económica. Antes de dedicarse plenamente a la política trabajó en el área comercial y fundó una empresa vinculada a productos de aromatización de espacios.

Su carrera política comenzó en la CDU, el principal partido conservador alemán. Ingresó a esa organización cuando tenía 19 años, pero la abandonó cinco años después para incorporarse a Alternativa para Alemania.

En 2016 fue elegido diputado del Parlamento de Sajonia-Anhalt y desde 2022 se desempeña como copresidente del grupo parlamentario de la AfD en ese estado.

Su ascenso no se explica únicamente por la estructura partidaria. Siegmund construyó una importante presencia en TikTok y otras plataformas digitales, donde utiliza videos breves, mensajes directos y un lenguaje menos formal que el empleado por los políticos tradicionales.

De esta manera consiguió establecer una conexión particularmente fuerte con hombres jóvenes, trabajadores, habitantes de pequeñas ciudades y electores descontentos con los partidos tradicionales.

El discurso que impulsa su crecimiento

Siegmund ha levantado una plataforma basada en el endurecimiento de las políticas migratorias, el fortalecimiento de las deportaciones y la defensa de lo que define como la identidad y la cultura alemanas.

También propone mayores restricciones a los símbolos relacionados con la diversidad sexual en las escuelas, una revisión de las políticas educativas y una reducción de los programas públicos destinados a organizaciones que trabajan con migrantes.

En materia internacional, la AfD mantiene una posición favorable a recuperar las relaciones económicas con Rusia, cuestiona las sanciones contra Moscú y rechaza la continuidad del apoyo alemán a Ucrania.

El partido sostiene que la interrupción del suministro energético ruso ha perjudicado a la industria, elevado los costos de producción y debilitado la competitividad de Alemania.

Este discurso encuentra especial recepción en los estados del este del país, donde persisten diferencias económicas, salariales y sociales respecto de las regiones occidentales.

Un dirigente rodeado de controversias

La figura de Siegmund también genera preocupación en amplios sectores de la sociedad alemana.

En noviembre de 2023 participó en una reunión celebrada en Potsdam a la que asistieron dirigentes de extrema derecha y activistas identitarios. Durante aquel encuentro se discutieron propuestas relacionadas con la denominada “remigración”, término utilizado para promover la salida de Alemania de migrantes y, en algunos casos, de ciudadanos alemanes de origen extranjero.

Siegmund sostuvo posteriormente que no compartió ni impulsó planteamientos ilegales. Sin embargo, su presencia en esa reunión profundizó las dudas sobre la dirección ideológica de la AfD.

La organización de Alternativa para Alemania en Sajonia-Anhalt ha sido clasificada por los servicios regionales de inteligencia como una estructura de extrema derecha. La AfD rechaza esa calificación y acusa a las autoridades de utilizar las instituciones estatales para perseguir a la oposición.

¿Puede realmente llegar al poder?

La respuesta inmediata es compleja.

Aunque la AfD ganó ampliamente las elecciones de Sajonia-Anhalt, no obtuvo la mayoría absoluta. Para elegir a Siegmund como jefe del gobierno regional necesita conseguir el respaldo de otros partidos o atraer votos individuales de diputados pertenecientes a otras formaciones.

Hasta ahora, la CDU, el Partido Socialdemócrata, Los Verdes y La Izquierda mantienen una política de aislamiento contra la AfD. Esta barrera política es conocida en Alemania como el “cordón sanitario” o “muro de contención”.

Por esa razón, ganar las elecciones no significa automáticamente gobernar.

Sin embargo, el resultado colocó a los partidos tradicionales ante una situación muy difícil. Para evitar un gobierno de la AfD tendrían que construir una alianza entre organizaciones con profundas diferencias ideológicas.

Si esas negociaciones fracasan o si algunos diputados conservadores terminan apoyando a Siegmund, el dirigente podría convertirse en el primer jefe regional de gobierno perteneciente a la extrema derecha en la Alemania posterior a 1945.

Lo que dicen las encuestas nacionales

El crecimiento de la AfD ya no está limitado a Sajonia-Anhalt.

Una encuesta nacional de INSA publicada el 15 de septiembre de 2026 situó a Alternativa para Alemania en un 29 % de intención de voto, mientras que la alianza conservadora CDU/CSU quedó en un 19,5 %.

El Partido Socialdemócrata registró un 12,5 %; Los Verdes, un 14 %, y La Izquierda, un 10,5 %.

Estas cifras ubican a la AfD como la fuerza política con mayor intención de voto en Alemania y reflejan un desgaste considerable del gobierno encabezado por el canciller Friedrich Merz.

El apoyo a la AfD se nutre del malestar por el costo de vida, la inmigración, el debilitamiento industrial, el precio de la energía y la sensación de que los partidos tradicionales no están respondiendo a los problemas cotidianos.

De Sajonia-Anhalt al escenario nacional

Ulrich Siegmund todavía no es candidato a canciller ni está en condiciones inmediatas de gobernar toda Alemania. La principal figura nacional de la AfD continúa siendo Alice Weidel, acompañada en la dirección partidaria por Tino Chrupalla.

Sin embargo, Siegmund representa una generación más joven de la derecha radical alemana: domina las redes sociales, utiliza un lenguaje menos rígido y busca proyectarse como un dirigente cercano a los problemas cotidianos.

Su victoria en Sajonia-Anhalt le entrega una plataforma nacional y podría convertirlo en una de las figuras centrales de la AfD de cara a las próximas elecciones federales.

El dato político más importante no es solamente que Siegmund haya ganado una elección regional. Es que la AfD consiguió acercarse a la mayoría absoluta y, paralelamente, aparece encabezando los sondeos nacionales.

Alemania enfrenta así una pregunta que marcará los próximos años: cuánto tiempo podrán los partidos tradicionales mantener aislada a una organización que continúa ampliando su apoyo electoral.

Siegmund todavía no ha llegado al poder. Pero su crecimiento demuestra que la posibilidad dejó de ser una hipótesis remota y comenzó a convertirse en uno de los escenarios centrales de la política alemana.

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