Familiares, amigos y figuras del entretenimiento dominicano despiden a la actriz y presentadora, recordada por su carisma, su trayectoria televisiva y su interpretación de “Sobeida” en la trilogía cinematográfica Lotomán. Su hijo Andrés compartió un desgarrador mensaje en el que recordó el amor, la fortaleza y la entrega de su madre.
SANTO DOMINGO.– El ambiente artístico dominicano vive horas de profundo pesar por la muerte de Elizabeth Ruiz, actriz, presentadora, modelo y productora audiovisual que durante más de dos décadas construyó una trayectoria marcada por la versatilidad y su cercanía con el público.
Familiares, amigos y compañeros del medio se reúnen para despedir sus restos y acompañar a sus seres queridos. La artista falleció el miércoles 16 de septiembre, después de enfrentar un cáncer que deterioró progresivamente su estado de salud y que mantuvo con discreción, lejos de la exposición pública.

Conocida cariñosamente como “La Colorá”, Elizabeth Ruiz fue mucho más que uno de los rostros reconocibles de la televisión nacional. Su historia profesional fue la de una mujer capaz de transformarse, asumir nuevos desafíos y abrirse camino en diferentes áreas del entretenimiento.
El desgarrador mensaje de su hijo
En medio del dolor provocado por su partida, Andrés Rodríguez, hijo de Elizabeth Ruiz, compartió un emotivo mensaje dedicado a su madre, en el que expresó la profunda admiración que sentía por ella y la tristeza que deja su ausencia.
El joven escribió:
“Ayer perdí a la persona mas fuerte y que más amaba en este mundo… mi mama, ella lo daba todo sin pedir nada a cambio, ponía a todos primero que a ella misma, podría estar pasando sus peores días y nunca dejó esa hermosa sonrisa al momento de ver a su familia, era la persona más alegre, valiente, fuerte y la que más llena de amor estaba en el mundo entero, mataría por ser al menos la mitad de lo que ella era como persona, desde que nací ha sido mi inspiración y por siempre lo será, soy quien soy hoy gracias a ella, le debo una vida que jamás podré pagar por completo. El amor que me daba a mí y a su familia todos los días no importe que estaba pasando no puede ser contado con números, no hay cantidad que pueda describir todo ese amor que nos ha dado a todos durante todo ese tiempo que la hemos tenido a nuestro lado, la vida solo me permitió tenerla por 17 años pero fueron los mejores 17 años de mi vida junto a ella, si estás leyendo esto por favor ve y dale un gran abrazo a tu mama ya que yo daría el universo por darle uno mas a la mía, siempre estaré agradecido por haber tenido a una persona como ella como madre, y la amaré para siempre igual como ella me hubiera amado a mí, sin ella me siento incompleto, no se como voy…”
El mensaje refleja la dimensión más íntima de Elizabeth Ruiz: la de una madre amorosa que, detrás de las cámaras y los escenarios, construyó una relación profundamente cercana con sus hijos.
De la publicidad a la televisión
Su trayectoria comenzó en 1997, cuando fue seleccionada para protagonizar una campaña publicitaria de Ron Bermúdez. Aquella experiencia le abrió las puertas del modelaje y posteriormente ingresó a la agencia Benedicto.
En el año 2000 llegó al programa 9×9 Roberto, producido por Roberto Salcedo, donde formó parte del grupo de bailarinas y comediantes. En ese espacio fue construyendo una identidad propia y consolidando el sobrenombre de “La Colorá”, asociado a su cabello, su carácter y una presencia que difícilmente pasaba inadvertida.
Su crecimiento no quedó limitado al baile ni al modelaje. Elizabeth entendió que la permanencia en los medios exigía preparación y capacidad para evolucionar. Así comenzó a desempeñarse como comunicadora y presentadora en espacios como Rincón Paraíso y El Bachatón, transmitidos por Antena Latina, actualmente Antena 7.
Más adelante creó Elizabeth Light, programa que condujo y produjo, relacionado con el bienestar, la actividad física y el cuidado personal. El proyecto mostró una faceta más autónoma de la artista: la de una mujer que no solamente aparecía frente a las cámaras, sino que también concebía y desarrollaba sus propios contenidos.
“Sobeida”, el personaje que la llevó al cine

Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó con la interpretación de “Sobeida” en la trilogía cinematográfica Lotomán, dirigida por Archy López.
Ruiz participó en Lotomán, estrenada en 2011; Lotomán 2.0, de 2012, y Lotomán 003, presentada en 2014. Su personaje, una mujer de carácter fuerte y personalidad marcada, conectó con el público y terminó convirtiéndose en uno de los papeles más recordados de su trayectoria.
La trascendencia de “Sobeida” superó la pantalla grande. El personaje fue incluido en el libro La sonrisa del Caribe, del periodista español Fermín Cabanillas Serrano, presentado durante el Festival de Cine Global Dominicano.
En 2016 también formó parte de la película Tubérculo Presidente, producción en la que compartió créditos con Raymond Pozo, Miguel Céspedes, Cheddy García, Fernando Carrillo y Julián Gil.
Televisión, teatro, radio y producción
La carrera de Elizabeth Ruiz fue el resultado de una búsqueda permanente. En el teatro participó en la obra Malas, junto a Cheddy García, demostrando que podía desenvolverse ante el público sin la protección de una cámara o de una edición posterior.
Su voz también llegó a la radio como coanimadora del programa A Toa con Mamá, transmitido por Rumba FM. En 2016 regresó a la televisión y se integró a El Show de Raymond y Miguel, reencontrándose con el humor y con una audiencia que seguía reconociéndola con afecto.
En 2019 se incorporó con mayor fuerza al entorno digital mediante el proyecto Soy Elizabeth Ruiz, desde el cual compartió contenidos relacionados con bienestar, belleza, ejercicio, familia y experiencias personales.
Su evolución profesional la llevó igualmente detrás de las cámaras. Fundó La Colorá Films, empresa dedicada a la producción audiovisual, confirmando que su interés no estaba únicamente en ser la imagen de un proyecto, sino también en participar en su creación y desarrollo.
La mujer detrás de la artista

Detrás de la figura pública estaba la madre de Andrés y Miranda, dos hijos que ocuparon un lugar fundamental en su vida.
Las palabras de Andrés permiten comprender a Elizabeth más allá de los personajes, los estudios de televisión y las alfombras rojas. Para su familia fue una mujer alegre, valiente, protectora y capaz de entregar amor aun durante los momentos más difíciles de su enfermedad.
Fue una mujer que combinó la exposición pública con la maternidad, atravesó distintas etapas profesionales y buscó reinventarse en una industria sometida a cambios constantes.
Una despedida marcada por el cariño
La partida de Elizabeth Ruiz provocó numerosas manifestaciones de tristeza entre actores, comunicadores, productores y seguidores que crecieron viéndola en la televisión y posteriormente acompañaron su llegada al cine y a las plataformas digitales.
Su fallecimiento deja un vacío entre quienes compartieron con ella, pero también una trayectoria que representa una época importante del entretenimiento dominicano: aquella en la que bailarinas, modelos y presentadoras comenzaron a ampliar sus espacios para convertirse también en actrices, productoras y creadoras de sus propios proyectos.
Elizabeth Ruiz será recordada por “Sobeida”, pero su vida profesional fue mucho más amplia que aquel personaje. Fue televisión, cine, teatro, radio, producción y comunicación. Sobre todo, fue una mujer que nunca dejó de buscar una nueva manera de expresarse y conectar con la gente.
Con la despedida de sus restos, República Dominicana dice adiós a “La Colorá”, una artista de sonrisa franca, temperamento firme y espíritu emprendedor. Para el público queda su trayectoria; para sus hijos, el recuerdo irreemplazable de una madre cuyo amor, como escribió Andrés, resulta imposible de medir con números.

