El Ministerio de Educación dispuso que los centros educativos del país abran sus puertas a partir de las 6:30 de la mañana, una medida que —según las autoridades— busca facilitar la llegada de estudiantes que utilizan el sistema de transporte escolar (TRAE) y garantizar mayor organización en la jornada educativa.
La disposición no modifica el horario de clases, sino que adelanta la apertura de los planteles para recibir estudiantes con mayor anticipación. Además, su aplicación dependerá de la realidad de cada centro educativo.
La decisión no ha pasado desapercibida. Sectores como la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) han cuestionado la medida, alegando que afecta condiciones laborales y dinámicas escolares.
Y aquí entra lo clave: cuando una política educativa genera resistencia, no siempre es por rebeldía… muchas veces es porque falta consenso.

