La grabación del videoclip junto a Michael Flores en la Zona Colonial dejó uno de los cruces más llamativos de los últimos días: una figura internacional del merengue compartiendo escena con una agrupación dominicana integrada por músicos con discapacidad visual y una historia de más de una década.
Santo Domingo. La grabación de “Abeja Blanca 2.0” ya dejó una de las postales musicales más comentadas de los últimos días en la Zona Colonial: el encuentro entre Elvis Crespo y Grupo Atrévete, en medio del rodaje del nuevo video junto a Michael Flores. Según fue informado y advertido en medios de comunicación local, la filmación se desarrolló en el corazón del Centro Histórico, con una puesta en escena vinculada al pulso urbano, la identidad caribeña y la cercanía con el público, en una jornada que reunió producción musical, presencia callejera y una inesperada cuota de inclusión.
Pero uno de los focos de mayor interés estuvo precisamente en la participación de Grupo Atrévete, una agrupación dominicana integrada por músicos con discapacidad visual, reconocida por sus presentaciones en la Zona Colonial y por una trayectoria construida desde hace más de una década. Según fue informado, el proyecto nació alrededor de 2012, luego de que varios de sus integrantes se conocieran en la Escuela Nacional de Ciegos, y con el tiempo se transformó en una expresión artística valorada por su talento, perseverancia y conexión con el público. Advertido en medios de comunicación local, entre las figuras vinculadas al grupo han sido mencionados Francisco García en la coordinación general, junto a músicos como Carlos Vásquez, Arturo José Séptimo, Carolina Tineo, Antonito Batista y Scott Félix, entre otros.
La aparición del grupo en “Abeja Blanca 2.0” no solo elevó el impacto del rodaje, sino que además abrió una nueva vitrina para una historia artística y humana con fuerte identidad local. Según fue informado, el videoclip combina escenas entre Puerto Rico y República Dominicana, y en su tramo dominicano incorporó la presencia de Grupo Atrévete como parte de una narrativa donde confluyen merengue, calle, proyección internacional e inclusión real. Más que una simple grabación, el episodio dejó instalado un mensaje potente: en la música popular dominicana todavía hay espacio para los encuentros que mezclan trayectoria, visibilidad y emoción genuina.
Error: No feed found.
Please go to the Instagram Feed settings page to create a feed.

