La cuarta tormenta tropical de la temporada avanza rápidamente por el Atlántico. Aunque su trayectoria apunta hacia el noreste del Caribe, las condiciones atmosféricas deberían limitar su fortalecimiento. Para República Dominicana, el principal riesgo previsto hasta ahora sería la lluvia.
PUNTA CANA.– La tormenta tropical Dolly se formó este jueves 27 de agosto en el Atlántico central y comenzó de inmediato a despertar interrogantes en el Caribe: ¿puede convertirse en huracán?, ¿llegará a República Dominicana?, ¿representa una amenaza para Punta Cana?
La respuesta corta, de acuerdo con el primer pronóstico oficial, es que Dolly no tiene previsto convertirse en huracán ni llegar a Punta Cana como un ciclón tropical organizado. Sin embargo, sus remanentes podrían incrementar las lluvias sobre Puerto Rico y La Española entre el domingo y el lunes.
A las 11:00 de la mañana, hora del Atlántico, Dolly se encontraba a unos 2,505 kilómetros al este de las Islas de Sotavento. Presentaba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y avanzaba rápidamente hacia el oeste a 39 kilómetros por hora. Hasta ese momento, no se habían emitido vigilancias ni avisos costeros.
¿Puede convertirse en huracán?
Técnicamente, cualquier tormenta tropical puede intensificarse si encuentra aguas cálidas, abundante humedad y vientos favorables en las capas superiores de la atmósfera. Sin embargo, el escenario previsto para Dolly es diferente.
El Centro Nacional de Huracanes proyecta que sus vientos podrían aumentar ligeramente hasta unos 72 kilómetros por hora durante las próximas horas. Ese valor permanece muy por debajo de los 119 kilómetros por hora necesarios para alcanzar la categoría de huracán.
Después de ese breve fortalecimiento, el sistema encontraría una combinación desfavorable: aire seco, mayor cizalladura del viento y un desplazamiento demasiado rápido. Estas condiciones pueden desorganizar la circulación y separar las tormentas eléctricas del centro.
“Se prevé que Dolly degenere en una onda tropical antes de llegar a las Islas de Sotavento”, establece el boletín oficial.
El pronóstico mantiene a Dolly como tormenta tropical hasta el sábado, la clasifica como sistema postropical durante el domingo y contempla su disipación para el lunes. En este momento, por tanto, la conversión en huracán no forma parte del escenario oficial.
¿Llegará a Punta Cana?
El cono de trayectoria dirige el sistema hacia las Islas de Sotavento y posteriormente hacia el noreste del Caribe. Sin embargo, el Centro Nacional de Huracanes espera que pierda su estructura ciclónica antes de ingresar a esa zona.
Esto significa que Dolly no tendría que pasar directamente sobre Punta Cana para producir efectos. La humedad asociada a sus remanentes podría alcanzar Puerto Rico y La Española y generar aguaceros, tronadas y ráfagas de viento.
El organismo advierte que las lluvias intensas podrían afectar las Islas Vírgenes, Puerto Rico y La Española entre el domingo y el lunes, con posibilidad de inundaciones repentinas, especialmente en terrenos elevados.
Para Punta Cana y la provincia La Altagracia todavía es temprano para establecer cantidades precisas de lluvia. La distribución final dependerá de cuánto conserve el sistema, de su velocidad y de la trayectoria de la humedad después de perder su circulación cerrada.
Hasta el momento, no existe una alerta de tormenta tropical para República Dominicana ni una amenaza directa confirmada para Punta Cana. El posible efecto sería principalmente lluvioso, no de vientos con fuerza de huracán.
Luis Carrera: “No hay que bajar la guardia”

La aparición de Dolly ocurre cuando el Atlántico entra en los meses de mayor actividad ciclónica. En una entrevista con Punta Cana TV, el meteorólogo de Telemundo 51 Miami, Luis Carrera, explicó que una temporada condicionada por factores que dificultan la formación de ciclones no equivale a una temporada sin riesgos.
“El hecho de que no hayamos tenido nada hasta ahora no implica que no lo tengamos en el próximo par de meses. No hay que bajar la guardia”, advirtió Carrera.
El especialista explicó que El Niño suele producir vientos fuertes en altura —conocidos como cizalladura— que dificultan la organización de los sistemas tropicales en el Atlántico. El polvo del Sahara también transporta aire seco, otro factor que puede limitar su desarrollo.
Esa combinación ayuda a entender lo que puede ocurrir con Dolly: aunque logró organizarse y alcanzar la categoría de tormenta tropical, las condiciones que encontrará más adelante deberían impedir una intensificación significativa.
Carrera también recordó que septiembre y octubre son estadísticamente los meses más activos de la temporada. Por eso, una proyección general de menor actividad no permite descartar que un sistema particular afecte al Caribe.
Una temporada menos activa, pero no inofensiva
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos —NOAA— estima un 75 % de probabilidad de que la temporada ciclónica de 2026 termine por debajo de lo normal.
Su actualización contempla entre siete y trece tormentas con nombre, de dos a seis huracanes y hasta dos huracanes de gran intensidad.
La previsión está relacionada principalmente con el fortalecimiento de El Niño y con el aumento de la cizalladura sobre el Atlántico tropical. Pero la propia NOAA advierte que los pronósticos estacionales no pueden determinar con meses de anticipación qué localidad será afectada por un ciclón.
En el caso de Dolly, el escenario más probable es favorable para Punta Cana: no se espera que alcance categoría de huracán y debería desorganizarse antes de aproximarse al Caribe.
Aun así, sus remanentes pueden transportar suficiente humedad para generar lluvias durante el cierre del fin de semana y el inicio de la próxima semana.
La recomendación no es alarmarse, sino seguir los boletines oficiales. Dolly está lejos, se desplaza rápidamente y tiene por delante un entorno hostil para su fortalecimiento. Pero, como recordó Luis Carrera, la temporada se encuentra entrando precisamente en su periodo más activo.

